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Cristina Fernandez, en Argentiina; Nicolas Maduro, en Venezuela, y el articulo 101 de la Constitución de España

Veamos las diferencias obvias. Cada país tiene su Constitución ajustada a su sistema político y ciudadanía. El sistema de España es Parlamentario. Entre otras cosas, los elegidos al órgano legislativo son los encargado de formar gobierno – Presidente; algunas modalidades aplican, por ejemplo, si hay Monarquía o no. El sistema de los dos países sudamericanos señalados, es Presidencialista, entre otras cosas, el ejecutivo es elegido directamente por el pueblo.

Pero hay algo en común en todas partes. En efecto, en todos los sistemas políticos, cuando hay elecciones para escoger quien dirigirá al país,  hay un espacio de tiempo entre la elección y la toma de posesión del nuevo.  Y este es el asunto que llama nuestra atención.

En el tiempo que va entre la elección o designación y la toma de posesión, el Presidente o Primer Ministro que está en funciones, cual sea, debe tener limites a sus ejecutoria de  manera que no dañe a las del entrante.

Una vez Cristina Fernandez , en la presidencia de Argentina, vio que el pueblo había elegido al candidato opositor a su partido, en ese tiempo que media entre su entrega del poder y la toma del entrante, inicio una carrera de nombramientos y medidas, tratando de maniatar al entrante; lo mismo Maduro ene Venezuela. No hay que aclarar que hay diferencia entre ambos acontecimientos: en el caso de Venezuela la elecciones fueron para designar al nuevo legislativo que resultó mayoritariamente contrario al Presidente  y con clara incidencia sobre sus ejecutorias, incluyendo el posible derribo del mismo.

Es ridículo ver las actuaciones de este impopular Presidente venezolano. Sin recato algunos ha tratado de modificar el numero de elegido de la oposición. Ha construido un “parlamento”paralelo” y no se sabe cuantas diabluras más hará en su desesperación.

Y guardando las diferencia que señale al principio entre países y sistema políticos, aprovecho para traer a colación el espíritu del articulo 101 de la Constitución de España: “el Gobierno cesante continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno”. Como bien apunta Fernando Garea: “No hay limitación alguna” ( ‘EL País’, 9 enero). Sin embargo y en aplicación de ese articulo se promulgó una ley, la 50/1997 de 27 de noviembre, que sí establece limitaciones al gobernante de turno una vez existan las condiciones para designar un nuevo ejecutivo.

En esencia se dispone que este, el Ejecutivo en funciones, debe limitarse a a facilitar el traspaso de poderes al nuevo y no tomar medidas más que las ordinarias y abstenerse de adoptar cualquier otras medidas salvo urgencias o interés general debidamente probadas.

Algunos piensan que acortar ese tiempo entre entrega y toma de posesión ayuda, pero me inclino por establecer y cumplir una medida con el espíritu extraído de ese articulo de la Constitución de España.

Publicado por: Gustavo Veras

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