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Dos anti sistema: Donald Trump y Pablo Iglesia

Lo que queda de la izquierda, la ‘progre’, disfrutan cuando alguien es tildado de anti sistema. Igual fascinación siente muchos jóvenes de hoy día cuando frente a ellos se planta un llamado anti sistema. Por sistema entienden, como todos, el estatus político y social actual en una democracia.

El tema viene a la memoria de muchos por aquellas viejas luchas que se desarrollaron sobre todo durante el periodo conocido como de la guerra fría: Occidente, la democracia vs los países de la Europa del este y con gobierno comunistas o socialistas. En esa época había los anti sistema, aquellos que luchaban de buena fe, aunque un poco equivocado, contra los malos gobiernos en esta parte del mundo.

Es una etapa ya superada en gran medida, pero que queda en la nostalgia o añoranza de de aquellos viejos luchadores. De ahí que cuando se habla de un anti sistema asoma una sonrisa de simpatía, y lo mismo ocurre a muchos jóvenes hoy cansado de que los actuales regímenes de su país todavía no tienen una clara actuaciones que detenga y castigue la corrupción y promuevan las reivindicaciones sociales; o que han perdido fe en los partidos del sistema.

Es un sentir bueno, pero eso mismo los lleva a equivocaciones cuando no analizan los actuales ‘anti sistema’.

Por ejemplo, Donald Trumpo es un típico anti sistema:se vuela las normas sociales de convivencia, se revela contra las normas legales y las tacha de blanda y estúpidas, y plantea una reconstrucción contra toda las formas de como se lleva la política interior y exterior de su país y propones normas truculentas: borrar el estado islámico, prohibir el ingreso de estos a EEUU, construir murallas en la fronteras con México y opinar de forma desafortunada sobre estos nacionales y otras lindezas.

Trumpo lo hace desde el litoral de la derecha, pero desde la derecha recalcitrante.

Pablo Iglesia en España es otro anti sistema y se enorgullece de ello. Pablo lo hace desde la izquierda, pero desde la izquierda recalcitrante y caduca. Es un tipo apegado al viejo marxismo ya pasado de moda. Pablo quiere borrar la monarquía en aquel país, descarta esa democracia, a todos los partidos; y así

Ahora, lo que todos nos preguntamos es como uno y otro, Trump y Pablo, encuentran seguidores y muchos seguidores. Ciertamente, muchas gentes esta desencantada de todo, no cree en nada; y lo que es peor, no entienden su responsabilidad moral con la consecuencia de llevar este tipo de gente al poder. No pocos recuerdan a la Alemania de Hitler, donde la gente lo encumbro y luego se lamentan de las consecuencia.

 

Publicado por: Gustavo Veras

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