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El fenómeno David Collado

 

Es un fenómeno porque aquí sólo ganan elecciones los políticos hinchados de dinero, desacreditados y demagogos. Así opinan muchos. Por tanto cuando aparece alguien que rompe ese anterior esquema de creencia tradicional y gana unas elecciones, todos saltamos a llamarle fenómeno, anormal y además buscamos múltiples explicaciones de porque ocurrió el fenómeno.

No es que el pueblo creyó en un nuevo mensaje y se cansó del anterior. Así de simple no.

Por ejemplo para los otros políticos tradicionales, a la antigua, lo único que explica que perdiera su también tradicional candidato y ganara el fenómeno es porque hubo traición; traición de sus propios compañeros de rutas que mandaron a votar por un anormal.

Para los analistas, para aquellos de estos que tienen compromisos con los tradicionales que perdieron, su juicio inicia con una llamada de atención a los organismos del partido para que expliquen y luego sancionan a los traidores; aquellos analistas de bando contrario se dedican a denotar la campaña que hicieron sus rivales y allí está la explicación. No es que hay un nuevo mensaje y portador del mismo.

Para los más “inteligentes”, aquellos abanderados de la teoría de la conspiración, algún poder auspicio un cambio para que no ganara el tradicional y vaya usted a saber con cual malsano propósito.

Bueno en el caso de David hay de todo. Una pica de “traición”. El sector del poder no veía con buenos ojos la mala administración del perdedor, ni le gustaban sus chistes; también un poderoso detrás – Vicini – que con todo y poderoso no gasto la mitad de los que dispendio el tradicional, pero ahí está y los sabihondo apuntan que es para cogerse la zona colonial, recuperar terrenos y cualquier cosa que a usted se le ocurra.

En realidad, junto a todo lo demás, hay que reconocer que David es una figura refrescante, inteligente de verdad, que también hizo una campaña limpia y con claros objetivos y ¡por Dios! Que la ciudad estaba más que cansada de las boberías del actual incumbente. Ojal en el futuro aparezcan otros David.

Publicado por: Gustavo Veras

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